Mayo 2015, Semana 2
Bueno, con algunos días de retraso, vuelvo a escribir. Está haciendo frío en la ciudad, pero me ha tocado hacer trabajo de oficina otra vez, y aquí puedo estar sin abrigarme. Creo que es lo único que me gusta de las oficinas... además del café. Siempre es bueno tener una taza de café cerca.
Fui donde el doctor el viernes pasado, pero fue más una visita rutinaria. No me dijo gran cosa, sin embargo, le alegró que haya comenzado con el semanario. Creo que no esperaba que siguiera el consejo.
Trabajé el sabado, a pesar de que me prometieron que no haría horas extra. Estaba un poco decepcionado, sin embargo terminé rápido y recibí una pequeña recompensa por parte de mi jefe. Es un buen tipo, pero aún no me acostumbro a algunas de sus manías.
Sigo cargando el bendito libro conmigo, pero no he podido leerlo. Las horas de almuerzo se me hacen cortas y no me alcanzan para concentrarme en la lectura. En las noches tengo que ocuparme de 'mis estudios'.
Detesto ser tan cínico conmigo mismo, no sé cuando comencé a caer en esto.
No debería estar escribiendo esto en la oficina, pero no puedo concentrarme ahora, además ya va a ser la hora de salida, así que creo que no le afecta a nadie que me despeje cinco minutos.
Creo que ya le estoy encontrando algo de gusto a esto de escribir mis cosas, es un poco extraño, pero es algo así como hablar conmigo mismo. Un tiempo en que puedo escucharme o alguna cursilería así.
Ha sido una buena semana, me he distraido bastante de todo, y la lluvia colaboró bastante. Ojalá esta sea igual o, quien sabe, una mejor semana.
En fin, hasta la próxima semana Thiago
No hay comentarios:
Publicar un comentario