Cada noche tengo la misma pesadilla. Ya es recurrente, y ya ha llegado a ser frustrante. No importa qué estoy soñando, puede ser un paseo, un recuerdo, que estoy comiendo, que estoy en mi casa, que estoy con mis amigos, no importa, de repente todo se vuelve negro y sólo distingo una masa negra, grasosa, frente a mi. El sol se fue, el paisaje se fue, las paredes no están, es como si se rompiera la realidad, sólo para mostrarme esa... cosa.
Es extraño, pues la visión solo dura tres o cuatro segundos. Y disculpen que no pueda describirlo mejor, pero siento que si lo hago, ésta se materializará fuera de mi cabeza aquí y ahora.
Recuerdo que palpitaba, no como un corazón, sino como si estuviera regurgitando algo que hubiera comido.
El sólo recordarlo me causa pavor, ahora mismo estoy volteando, solo para cerciorarme que no esté por aquí.
Les parecerá ilógico, lo sé, pero no sé que más puedo hacer. Ni siquiera sé si esto puede servir de advertencia, pues no he hecho nada raro últimamente, más que seguir mi rutina de estudiante.
Agh.. es como pequeñas imágenes que van saltando a mi cabeza, recuerdos o algo así. Como si la bestia fuera tan grande que no pudiera caber en un solo pensamiento.
Recuerdo que, aunque fueron tres segundos que lo vi, esa cosa inspiraba temor. Sí, era como si supiera que con solo verla me podría matar.
Era como una gran oruga, sin boca, sin ojos... Oh, Dios...
Creo.. creo que era sólo parte de algo más grande, pero... es tan repulsivo, tan asqueroso. La sola idea de que eso no sea todo me parece tan grotesco, como si la misma naturaleza hubiera tenido un aborto.
Lo siento, simplemente no puedo continuar, y no me siento en confianza de seguir escribiendo.
Y en los sueños estoy bien consciente de lo que hago y ahora que sé que hay más de ella que no he visto... no quiero volver a dormir. NO QUIERO VER QUÉ MÁS HAY AHÍ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario